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Carrito

Los cambios son muy necesarios, realmente, más que necesarios, indispensables para evolucionar. 

Cuando nos enfrentamos a cambios repentinos nuestra mente, aquella mente física, terrenal con la única función de: ejecutar las acciones, sistematizar procesos y recibir las señales y ordenes del corazón. Esa, entra en un modo de duelo. 

Así es, vive un momento de duelo. 

El duelo es solo un proceso en el que la mente está acostumbrada a ver algo, ya lo había asimilado, integrado, lo recordaba, sabía que estaba ahí, pero de un momento a otro… desaparece. 

Eso ya no está, se va del todo. 

En ese momento se vive el duelo. 

El proceso en el que la mente no asimila la realidad, la inexistencia de lo que antes era una existencia, algo palpable, real y vívido. 

En ese momento es cuando vivimos ese proceso de duelo y duele… duele la no aceptación de lo que antes veíamos todos los días, o teníamos en nuestras manos y ya no está. 

El duelo se puede vivir de muchas formas, en muchos momentos de nuestras vidas, hay duelos más largos, otros más cortos o simplemente mas fáciles de llevar. 

Otros que pueden durar años, otros horas, días, o incluso… en algunas personas… no desaparecer nunca. 

Por ejemplo, puedes vivir un duelo, cuando pierdes un dinero, cuando te vas de una ciudad, cuando sales de viaje, terminas una relación, se marcha o trasciende un ser querido, terminas un trabajo, muere una mascota, te mudas de casa… etc. 

Puedes vivir un duelo de muchas formas. 

¿Cómo se vive el proceso?

Bueno, según mi experiencia y estudio sobre el tema en mi propia vida, tratando de comprender sobre esa emoción y sensación de vacío y no aceptación del cambio. Puedo dividirlo por las siguientes etapas. 

1. Proceso de duelo, dolor o desprendimiento.

Es aquel momento en el que sucede el cambio, puede ser repentino o programado. Por ejemplo, un viaje, puede ser programado y en el momento que inicias ese movimiento de un lugar X a un lugar B, completamente diferente… se puede vivir allí un dolor.

En la imagen destacada de esta conversación aquí en jhonjadder.com verás 2 pistolas en fondo rojo, y claro, es un duelo también. Un duelo entre tu mente y la realidad. Sin embargo, llega el siguiente punto o etapa.

2. Aceptación de la nueva realidad. 

Este proceso es cuando decimos, ok, ya no hay nada que hacer. Ya lo hecho, hecho está. O también decimos, tenía que pasar, ya me encuentro viajando, no hay marcha atrás. 

Entre el punto 1 y el punto 2, la mente trata de asimilar el cambio, ya que la coherencia para la mente desaparece. Pondré el siguiente ejemplo. 

Supongamos tienes en tu celular, en tu dispositivo y memoria unos archivos, fotografías, música o cualquier archivo importante… ingresas a la galería y al dar click en la imagen, carga, aparece allí esa información, ese video que habías guardado o grabado días atrás. Allí está. 

Hasta ahí todo es coherencia, y está bien. 

Sin embargo, de un momento a otro, ingresas nuevamente, das click en el video, allí aparece una miniatura que dice ‘’aquí está el video’’, tu das click, das click NUEVAMENTE, intentas reproducirlo… sin embargo… no está. Ya no existe el video porque se borró de la realidad. 

Allí no hay una coherencia, ¿se desconectó el archivo miniatura de ruta y el original? 

¿Qué sucedió? ¿Dónde está el video?

Intentas e intentas reproducirlo, pero no existe, ya no está… está dañado el archivo. 

Y por más que intentes… no regresará. Ya no puedes recuperarlo por tu cuenta. Debía suceder así. 

Luego aceptas de que no está… y ahora lo que queda es pasar a la etapa 3. 

3. La rendición

En este punto es cuando te rindes de intentar, hay que rendirnos… porque no hay de otra. Hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance para recuperar ese archivo, esa imagen, esa persona, sin embargo… ya no está. Ha desaparecido de mi realidad. 

Buscaste, contrataste un ingeniero para que rehiciera el video, sin embargo… se borró. Tenía que irse, tenía que partir, tenía que cambiar. Hay personas que se devuelven al punto 1 y quedan allí. En ese momento es cuando se genera algo llamado ‘’estancamiento’’. No aceptación. Claramente, les impide avanzar. 

Igual hay duelos más largos que otros. Sabes que para continuar la vida… hay que continuar avanzando… pasar al punto 2, al punto 3… y rendirnos ante el todo. No está en tus manos ya, no es tu culpa… las cosas tenían que pasar así… o más bien… ya no hay marcha atrás.

Hay algo superior a nosotros que se encarga de organizar y darle forma a este juego llamado por nosotros mismos los ‘’humanos’’… ‘’vida’’.

Tu poder no superará el de toda la creación junta… tu haces parte de ese todo… eres una pequeña parte (muy poderosa en tu universo), dependiendo igualmente de un universo total.   

Cuando nos rendimos iniciamos el viaje al punto 4.

4. El recuerdo

En ese momento, ya aceptaste que no está el video, no tienes ese dinero porque lo investirte, hiciste un intento de comprar algo, compraste X cosa. Se fue esa o esas personas. Esa mascota. Ese lugar. Y solo quedará como un recuerdo. 

Lo recuerdas, lo ves como tal, algo del pasado. Donde aceptaste que ya se ha ido y no regresará. 

Ahora es momento de continuar la vida… con el recuerdo de ello. 

5. Agradecimiento

Tuviste la oportunidad de reproducir ese video muchas veces, disfrutaste de esa persona, esa mascota, ese dinero, de ese lugar. De esa casa, de ese trabajo. Perfectamente… puedes agradecer por ello. Ya que fuiste afortunado de vivir esas experiencias y solo tú lo experimentaste. 

6. Aprendizajes 

Esta es la etapa más bonita y la que genera más sensación de paz, de gratitud, de realización y gozo. 

El aprendizaje de la situación, de las personas, de las cosas, de toda la experiencia misma que el universo te presentó delante de ti y la cual tuviste la oportunidad de vivir. 

Solo tú tendrás esos aprendizajes, nadie más. Son tuyos y nadie te los podrá quitar nunca. 

Te podrán quitar el dinero, las personas, las cosas, lo que sea… pero esos aprendizajes… no. 

Son tuyos, únicos en tu mente, corazón y espíritu. 

7. La continuación de la vida

Este punto siempre ha estado allí, siempre, desde el primer momento del cambio la vida continuó… solo que… hiciste una pausa. 

Tu vida se detuvo. Se quedó estática y aturdida por el cambio y bomba atómica que pudo representar el cambio para ti. 

El duelo y el proceso es importante vivirlo, hay que hacer la pausa y vivir las etapas para retomar la vida y continuar. 

Ya que es una perdida, es una pérdida de información, es un volver a empezar

Como te mencioné al principio, todos los cambios son diferentes, los duelos se viven de diferentes formas, unos más extensos que otros, unos cortos, que solo duran minutos. 

Sin embargo, considero que todos pasan las mismas 7 etapas. 

Si estás de viaje, te mueves por ejemplo, de España a México, en el proceso vives las mismas etapas que mencioné anteriormente. 

Hay un susto, duelo, dolor, cambio… luego aceptas que emprendiste el viaje… te rindes ante todo lo que sucederá en ese viaje… empiezas a recordar a España con amor, entra la nostalgia, las memorias… agradeces por ello… analizas lo que aprendiste de la visita a ese país y finalmente… aterrizas en México a vivir una nueva experiencia (continuas la vida). 

Gracias por tanto amor, gracias por hacer parte de un mundo más positivo

Si tienes a un amigo, familiar o conocido el cual podamos ayudar con esta bendición de contenido, por favor, envíaselo. 

Coméntalo y continua transformando tu realidad. 

TE AMO. Y te envío las mejores energías para que continúes tu vida, continúes adelante y así seguir haciendo la vida de tus sueños.

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Jhon Jadder

Jhon Jadder

Escritor, filántropo, visionario y empresario. Autor✍️ del libro “PUEDO MORIR MAÑANA”.

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